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El otoño es la primavera de los solitarios. Es una estación mágica en el campo, pero también en la ciudad, donde las aceras se visten de ocre, amarillo, rojo o naranja. A veces de todos esos colores a la vez. Es nostálgica, los recuerdos parecen tan cerca que casi se podrían tocar con la yema de los dedos. Recuerdos del verano que termina y, con ellos, de los anteriores.

 

 

 

Para comenzar algo nuevo, es necesario librarse antes de lo viejo. Y es en otoño cuando el principio y el final están más cerca. Podría pensarse en el invierno, pero ahí ya está todo muerto, o en la primavera, cuando los primeros brotes anuncian el renacimiento.

Pero, si paramos un moemnto, si lo pensamos bien, desde el comienzo de nuestra vida social el otoño es el momento en el que todo empieza a moverse. Por el olor de los libros nuevos, llenos de misterios. Por las risas de las amistades que comienzan. Por las posibilidades que se abren, como la cola de un pavo real ante nuestros ojos. Por las

decisiones, aparentemente intrascendentes, que luego te acompañan durante el resto del año. O incluso a lo largo de una etapa de la vida.

Quizás, por eso, esta ola ha venido a romper en otoño, cuando afrontamos un nuevo comienzo tras el paréntesis estival. Y rompe sin más pretensiones que recuperar los momentos únicos que la rutina va
matando poco a poco. Somos muy conscientes de que en este mundo todo, o casi, está ya inventado y como no podemos aspirar a ser los primeros, al menos intentaremos ser diferentes.

Eso es lo que ofrecemos. No ambicionamos a recoger toda la actualidad, pero sí reflejar la nuestra. Un particular punto de vista de un mundo bohemio y bullicioso. Vivo y en constante evolución. El mundo brillante de ahora y el bohemio de siempre. Lo que emociona o irrita. Lo que interesa. Y todo tratado con el rigor, el cuidado, el mimo y la
ilusión con la que se tratan los sueños.

Esperamos ver pasar la espuma de muchos días y compartirla contigo, aunque recordamos que lo importante no es llegar a Ítaca, sino el camino. Y este es sólo el primer paso.”