Dos rockeros buenos

Quique González y Lapido durante la presentación

Quique González y Lapido durante la presentación

¿Quién no ha tenido una de esas conversaciones que terminan en un “vamos a montar algo”? Normalmente el algo es un bar, aunque puede ser cualquier cosa, desde una publicación digital a una gira de conciertos. Es tan frecuente como aquella que se establece entre dos personas que se encuentran por azar y que se separan afirmándose: “tenemos que quedar”. Y el resultado en ambos casos suele ser el mismo: ninguno.

Hasta que se encuentra a un Quique González nervioso, jugueteando con una púa entre los dedos, mientras presentaba su nuevo proyecto. Le escoltaba su compañero en esta aventura, uno de esos amigos con los que llevaba años diciendo que deberían montar algo: Lapido. El encuentro era en la madrileña Sala Sol y el motivo Soltad a los perros, la gira que les va a reunir (por fin) sobre los escenarios. Ambos sobrios, vestidos de negro, se miran inquietos, hasta que toman las guitarras, desaparecen los nervios y llega la complicidad.

Si les escuchamos hablar al uno del otro comprobamos que el encuentro era inevitable. “Es como el bueno de las películas del Oeste”, afirma González del granadino que, a su vez, elogia “el sentido ético” del madrileño frente a la profesión y cómo eso le ha llevado a no callarse. Aunque ni siquiera sería necesario si recordamos las diversas colaboraciones puntuales tanto en estudio como frente al público.

Quique González

Quique González

Lapido

Lapido

Faltaba sólo dar el paso. Fusionar repertorios y crear una banda conjunta para echarse a la carretera. Hay palabras a las que uno u otro recurren para hablar de esta gira: “naturalidad”, “crear un sentimiento muy de banda”, “pasarlo bien todos juntos”, “involucrarse”, “proyecto común” que transmiten la idea de que no es algo improvisado sino mimado y que ha necesitado de un largo proceso para encontrar el momento indicado.

Tanto González como Lapido han dejado muy claro en el encuentro con los medios que no serán dos conciertos en uno, como se han realizado varios últimamente, sino una sola formación con ambos las dos horas de show sobre el escenario, interpretando un repertorio mixto que han elaborado con su banda. De éste, en formato acústico, adelantaron a dúo Nubes con forma de pistola, Clase media, Deslumbrado y El más allá.

Ambos son grandes letristas, destacando por los versos certeros que se acaban clavando y siempre habrá alguien que eche en falta uno de esos temas que lleva cosido a la piel. Quizás por eso lo más difícil haya sido descartar, según afirmaba Lapido. “Tenemos discografías muy extensas, temas de él que a mi me apetecía tocar, temas míos…”. “Yo cambiaba cinco de los míos por cinco de los suyos”, bromeaba González. En cualquier caso, ambos se muestran satisfechos tanto con el repertorio como con los ensayos, para los que se han encerrado cinco días en las Alpujarras.

“José se levanta a las 5:30, así que comenzabamos los ensayos a las 10:30, cuando los demás nos estábamos despertando”, comentaba entre risas bajo su barba el madrileño, mientras el interpelado contestaba: “sí, hemos tenido que hacer de poli bueno y poli malo”.

Soltad a los perros, un nombre evocador, aunque no queda claro si alude a los que los van a perseguir con sus críticas o a ellos mismos, que se van a comer a dentelladas los escenarios de los diez conciertos que ofrecerán entre octubre y noviembre. A continuación las fechas de la gira:

quique y lapido11/10: Murcia, Auditorio Víctor Villegas.
30/10: Santiago de Compostela, Sala Capitol.
31/10: Avilés, Centro Niemeyer.
7/11: Zaragoza, Sala Oasis.
8/11: Barcelona, Sala Barts.
15/11: Bilbao, Kafe Antzokia.
21/11: Valencia, Sala Noise.
22/11: Madrid, Sala La Riviera.
28/11: Granada, Auditorio Manuel de Falla.
29/11: Sevilla, FIBES.

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