Smile trae el mar al centro de Madrid

smile1Ignoro si John Franks  llegó en scooter al concierto pero es lo primero que pensé cuando le vi salir al escenario. Chaqueta, jersey de cuello de pico, camisa, un chico bueno tras su guitarra rodeado de amigos.  Dios,  estoy en Quadrophenia.  Ciertamente,  los chicos de Smile, una banda de Getxo que llegaba a Madrid dentro del ciclo SON Estrella Galicia, canta en inglés y que ya cuenta con tres discos en el mercado, tienen ese aspecto mod (a pesar de las barbas, supongo que eso que ahora se ha dado en llamar hípsters, aunque en realidad lo único que desprenden es buen rollo y pocos corsés estéticos). Luego, cuando comenzaron a tocar,  y no sé cómo sonará esto, me sentí trasladada a Regreso al futuro.  Justo en el momento en que Marty Mcfly se sube al escenario para tocar Johnny be good en el baile del instituto. O quizás en aquel gimnasio desde el que cantaba Don Mclean. Ya sabéis, el día que la música murió.

Foto:Mondo Sonoro - Eneko García Ureta

Foto:Mondo Sonoro – Eneko García Ureta

“No sé cómo lo hace Mick Jagger, corriendo de un lado al otro por el escenario, yo estoy ya asfixiado”, bromeaba un Franks que se contorsionaba tras su guitarra acústica en cada tema y que agitaba su pelo largo a lo beatle. El espectáculo es un viaje por las estaciones y es que, ciertamente Out of Season, el último disco de la banda y que están presentando aún, recoge ese espíritu nostálgico del final del verano, cuando los días aún son largos y llega el momento de despedirse de las olas y del mar. Y luego llega la lluvia sólo para volver a renacer y recoger temas también de su anterior disco Seasides, con un espíritu mucho más festivo y que permitía al público volver a ponerse en pie y disfrutar. “Pensaba deciros que no os dejarais intimidar por las sillas”, comentaba el frontman después de los dos primeros temas, “pero ya veo que no hace falta”. El espectáculo está ciertamente construido como un viaje en el tiempo, para devolver a la audiencia los aires de libertad y de diversión de la adolescencia. “Recordad, nosotros no somos gratis, pero sí libres”, concluía para presentar Do what I want, que sin duda es toda una declaración de intenciones, mientras se tumbaba sobre el escenario como si lo hiciera sobre la arena de una playa.

Foto La Cultura mueve el mundo

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Smile no es que suenen bien en directo,  que lo hacen sin duda. Tienen algo más importante. Son capaces de contagiar su alegría a toda una sala aunque sea tan poco apropiada para sus sonidos californianos como un teatro del centro de Madrid. Era jueves, pero poco importaba. Comenzaba la primavera pero para los asistentes era, indudablemente, verano. El público, de edades variadas, tenía ganas de bailar y de pasarlo bien. Y los vascos tuvieron que esforzarse para superarles pero sin duda lo consiguieron terminando el concierto en medio de la sala de butacas cantando sin micro para un teatro que les escuchaba en completo silencio. Un púbico entregado desde el primer momento que reunía a viejos conocidos con gente que había llegado allí por primera vez y que se iba con la clara intención de volver a encontrarse con ellos a la primera oportunidad (yo al menos).

Foto: La cultura mueve el mundo

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Sus raíces folk son capaces de trasladarte y hacerte creer que llega hasta ti el calor del sol y el olor del mar. Con sonidos limpios y guitarras acústicas mandando sobre la eléctrica y la batería estos vascos,  salvo el cantante cuyo acento delata su origen británico aunque vive en Getxo desde niño, mezclan el folk más vitalista con sonidos más pop y medios tiempos. Junto con temas que recuerdan al brit-pop de los setenta, a los grupos Mod, que hacían vibrar a Sting y a los suyos en la cinta de Franc Roddam (más allá de los Who, The cascades o The Chiffons, por ejemplo), una música alegre y sin complejos que buscaba pasarlo bien por encima de cualquier otra cosa, deshinibida y despreocupada, mezclan otros un poco más eléctricos y con letras que hablan de chicas, amor pero también de libertad y de optimismo frente a la realidad que nos intenta aplastar.

 

Una banda que reivindica la música como método de disfrute y de diversión. Divertidos y deshinibidos, son capaces de cambiar una tarde gris por una mañana soleada y que te hacen disfrutar. ¿Qué más se puede pedir?

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