Una más para la gallera

porno-1Una pareja. Todas las parejas. Una vida. Todas las vidas. Nos creemos especiales, únicos, y lo somos, pero sólo si nos miramos dentro. De verdad. Y no todo el mundo quiere o está preparado. Por eso, supongo, Santi Senso afirma que los actos íntimos son para valientes y valientas. Porque el enfrentarse con uno mismo a partir de las propuestas que parten de un escenario es alguien que no todo el mundo está dispuesto a hacer, o a permitir.

Su última obra ha agitado las conciencias de las personas que han asistido a las seis funciones que se han hecho en el Teatro del Arte, del barrio de Lavapies madrileño. Pornocapitalismo. A sangre viva es un combate entre dos personas que se enfrentan a ellos mismos y a sus vidas, a las noticias de la prensa, a los anuncios de la televisión y a lo que la sociedad dice que es correcto o incorrecto. El combate que libramos todos y cada uno de nosotros desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche. Es una lucha por ser quienes queremos ser y no por ser quienes quieren que seamos.

porno2¿Por qué una mujer tiene que querer ser madre? ¿Por qué el impulso de ser padre no puede nacer de un hombre? ¿Qué haríamos con alguien que simplemente se pone a nuestras órdenes?  ¿Sabríamos manejar esa responsabilidad? Esta es quizás la obra más contemporánea de Senso y en la que menos interacción hay con el público, tal vez por esa valla que separa a los actores, él y Ana Rujas, pero que al mismo tiempo lo convierte todo en mucho más obsceno. A todos nos gusta mirar. Todos afirmamos que no juzgamos, que aceptamos a cada cual como es, hasta que nos enfrentan a nosotros mismos y a nuestras propias contradicciones.

Junto a los dos intérpretes Fede Pouso pone la música, además de ser el encargado del vestuario, y Cary Rosa Varona la canta, en este teatro de las emociones en directo y de las preguntas sin respuesta que nos vemos obligados a llevarnos a casa. Porque en el fondo cada uno de nosotros, como propone el autor extremeño vive en su propia jaula. Ese es el fondo de todo el espectáculo. Hacernos ver lo cómodos que se vive encerrados en nuestras propias vidas. Y es que el texto, como suele ocurrir en sus obras, parece cotidiano, partiendo de las vidas de los propios actores y de sus propias experiencias, improvisado y sincero. Visceral. Como viscerales son las reacciones de todos aquellos que se atreven a entrar a la gallera.

pornoPero lejos de provocar desasosiego a mí los actos íntimos me relajan, me reconcilian con esa parte de mí que está en lucha consigo misma y que busca un eco, unos ojos en los que reflejarse. Y más de una vez lo han encontrado en los ojos de Senso, en su propuesta desnuda y descarnada. En los mensajes que él lanza para el que los quiera coger (o tal vez en los que yo creo que lanza y que emanan de mi propio ego). Una respuesta callada a una duda no formulada. Así que cada vez que pueda seguiré participando, siempre que tengan a bien abrirme la puerta. Y sí, es una declaración oficial e incondicional.

Así que ya tenéis siguiente candidata para la gallera. Cuando queráis, podéis contar conmigo. No hasta dos ni hasta diez, sino contar conmigo.

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